
La ocasión la pintan calva; pero la mía, mi ocasión, poseía una larga cabellera negra, por delante y por detrás, cubriendo todo su cuero cabelludo. Sus medidas las hubiera firmado cualquier modelo profesional, y su porte era la definición de la verticalidad. Lucía más, si cabe, al lado de la señora que tenía por acompañante, su total antítesis: bajita, rubia, rechoncha, y vencida por la osteoporosis; que ejercía de tutora, o mejor de carcelera.
El estrecho marcaje al que la sometía sólo podía ser burlado por miradas furtivas, muy lejanas en tiempo al límite que marcaría el decoro. Excederse en esos plazos suponía verse sometido a un tercer grado ocular, donde uno se sentía evaluado en materias tan dispares como la salud, las intenciones, y los ingresos netos anuales.
La muchacha tampoco demostraba mayor interés en buscar las grietas de esa silenciosa prisión, aprovechando las breves ausencias, o los involuntarios descuidos de la señora, para enviar un guiño, o una breve sonrisa, como angustioso S.O.S. El escaso segundo en que mis ojos se encontraban con los suyos conseguía alimentar la esperanza de quebrar el pesado muro de la indiferencia, lo suficiente para esperar, con paciencia, una oportunidad en la que apurar mi suerte.
El descuido llegó una tórrida noche de agosto, al calor de la verbena; y mis pies se encargaron de echar a perder lo que mi labia con tanto trabajo había empezado a construir. Dos años después, el recuerdo de ese lance sirvió para iniciar aventuras mucho más placenteras.
Y es que mi ocasión, como dije, tenía una larga cabellera negra, por delante y por detrás.
Bueno, si llegaste a ver la cabellera, no fue tan mal la verbena no?
ResponderEliminarJajajajajajja
Besicos
Creo que históricamente no se le ha hecho debida justicia a la racional figura de la "carabina".
ResponderEliminarPte. Asociación Defensora de la carabina. (ADLC)
Mmmm,el inicio del mundo de los placeres siempre se recuerda,la puerta de entrada nunca se olvida.El placer del hallazgo es mutuo pues perdí algunos lectores y legibles en la contienda conmigo misma.Un saludo y un beso de agosto.Goroka i/o Gorocca.
ResponderEliminarMalditos pies!
ResponderEliminarmetiste la pata, diste un paso en falso?
pisotones?
Te tenía que llevar ella?
xDD!
Bueno, es que la experiencia es un grado, en el baile y en el arte de la conquista.
Seguro que eso te sirvió para hacer de las tuyas más adelante. :D
Qué bonitos los primeros pasitos hacia la conquista, verdad?
Un beso.
SV
Por cierto, no sé por qué la pintan calva siempre...
ResponderEliminarSe ve que el pelo es difícil de pintar y se lo ahorran, jaja!
Tendré que acudir a san google...
Más besos.
SV
Me hiciste sentir como en una película de época-épica... el caballero y la hermosa damisela...precioso.
ResponderEliminarSaludos conversos.
A la ocasión la pintan con una larga cabellera por delante, y calva por detrás, porque, se supone que si pasa de largo, ya no es posible agarrarla por ningún sitio.
ResponderEliminarSabiendo esto se entiende mejor el texto.
Estos relatos, como casi todos los que escribo, tienen poco que ver con mi realidad, aunque estén escritos en primera persona. Casi todas las chicas que pisé bailando son amigas mías, pero no tanto, jajaja.
...luego si tenía cabello por delante y por detrás, ¡no era la ocasión, al menos la tuya!...
ResponderEliminarLa experiencia es un grado, eso dicen, y parece ser verdad puesto que de ese lance has conseguido aventuras más placenteras, aunque sólo se refieran a aventuras literarias, las otras, ¡tuyas son!
un beso,
Es poco común pero probable, contar con una segunda ocasión.
ResponderEliminarAsí, hay que aprovecharla ...lo de los pisotones bailando no tiene perdón... oiga.
Ya hace tiempo que deje de tener melena pero espero que no por eso pierda la ocasión de que alguien me atrape, siempre me quedarán las extensiones.
ResponderEliminarUn besazo en toda la calva, lo siento no podía desaprovechar esta ocasión
Lo del baile es comprensible.
ResponderEliminarAl ministerio de educación siempre se le olvidó incluirlo como asignatura obligatoria.
Lo de la carcelera ya me duele más.
Mira que la puñetera no dejar resquicio para que una pueda meter a fondo.. aunque sea la pata.
Un abrazo nuevo amigo.
¡ Salud !
Hay ocasiones que se nos escapan, es así, pero yo siempre pienso que es porque "no era mi ocasión"
ResponderEliminarHay que aprovecharla cuando llega y cuando la tienes cogida, ya que si se larga, quizás no vuelve a pasar nunca otra... Un saludo!!!!
ResponderEliminarJuanjo, que vengo pa morderte, preparate.
ResponderEliminarSi estas cosas ya no pasan, me refiero a ir con carabina, pero si eso se daba en la guerra, pero bueno, espero que esto lo sepas de oídas y que te hayas documentao porque eres mu joven pa haber conocio esto.
ResponderEliminarPor detrás vale, pero por delante...
¿Tan belluda era?
Te dejo un besuco y una sonrisa
No vale Juanjo, quiero más chicha, quiero saber que hacen tus pies para echar a perder la ocasión… es que no nos cuentas nada, ¡jo!...
ResponderEliminarBicos,
Aldabra
Bueno veo que a ti las verbenas te dan mucho juego jajaja, ¿o es la misma? el caso es que me parece bien porque hoy día esa palabra se está quedando en el baúl de los recuerdos, ¡que vivan las verbenas!!!
ResponderEliminarUn fuerte abrazo guapo
Realmente te habrías fijado en ella si te la hubieran pintado calva??
ResponderEliminar:)
Besos
Creo que siempre hay una ocasion con pelo largo o corto la cuestion es saber encontarla cuando aparece y no dejarla pasar de largo
ResponderEliminarEmbelesada me he quedado, vaya traspiés...
ResponderEliminarFeliz Verano
Bonita historía, y lo del baile, vamos a tener que hacer algo contigo! mira que pisarlas :P Me ha gustado lo de la cabellera por delante y por detrás yo creo que en el fondo, las calvas son las dificiles de encontrar aunque nos marcan mucho más. Muchos besitos
ResponderEliminarYa es hora de desmelenarse.
ResponderEliminarUn beso
bueno, o sea que era fácil de atrapar... no sería una buena ocasión? o una ocasión regalada?
ResponderEliminarNunca es tarde si la dicha es buena.
ResponderEliminarHaber aprendido te ha servido para no dejar pasar esa última ocasión.
¿Cabellera por delante y por detrás?
me he perdíoooooooooooo
Frabi:
ResponderEliminarLee mi anterior comentario y lo entenderás.
La chica tenía una larguísima cabellera (metafórica) de ida y vuelta. Tanto que dos años después todavía la pudo coger y arrastrar, tipo troglodita.
No ocurre lo mismo con todas las ocasiones, ni con los que las disfrutan. Hay quien encuentra un solo pelo para agarrarla, y quien puede necesitar una peluquería entera y un lazo de vaquero.
Besos y abrazos.
"Como los ingresos netos anuales" :)
ResponderEliminarEstoy de acuerdo con Belén, si viste cabellera (por delante y/o por detrás) es que hubo verbena, buena o mala pero la hubo.
Un abrazo.
P.D.: Es muy reconfortante leerte.
Hay una bella melodía colgada en el youtube de mi blog en forma de rosa amarilla, es un vikingo del Norte, compositor aguerrido, se puede opinar, por aquello de la motivación ;) un beso sin carabina!Gcc
ResponderEliminarMe gusta el típico tópico tan bien contado.
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