10 julio 2007

Una taberna española


Sus ojos y su pelo no recuerdan para nada a las arenas del desierto; tampoco su nariz es afilada como si de levantina Cleopatra se tratase; su cuerpo dista de ser el de un elegante junco, y más bien tiene hechuras de maja de Goya que de bailarina de siete velos; pero la llamamos "La Faraona". Tal vez tenga la culpa la línea de rímel que desde la comisura de sus párpados va a buscar las sienes para acentuar sus pequeños ojos marrones.
Aunque no tenga ojos de gata, reina detrás de la barra del bar del que voy a hablar, que es de su padre, nuestro querido "Torrebruno".
Torrebruno recibe su apodo, únicamente por su estatura, pues el resto de atributos del fallecido artista apostaría fuerte a que le faltan. El bar es el menos inconfesable de sus negocios, de lo que fácilmente deduciréis los otros. Como el mundo es pequeño, y Valencia no deja de ser un pedazo minúsculo del mismo, todo se sabe. Y, por si no se supiera, determinadas visitas confirman lo que se sospecha: mujeres de curvas sinuosas, labios carnosos, pecho prominente, vestidos ajustados, carmines excesivos, perfumes baratos... Pequeño, pero temible personaje.

El local quiere parecer una taberna española, o quizá debiera decir andaluza; pero ningún adjetivo termina de cuadrar del todo con el estilo del mismo, debido a la incongruente y excesiva decoración. Se mezclan motivos taurinos con cinegéticos; aperos de labranza con proyectiles de diferentes armas y calibres; carteles de funestas corridas de toros y de películas de tonallideras frente a elegantes gramófonos y radios antiguas; botijos de Tejero junto a auténticos barriles de café. El gustacho a antiguo de las falsas vigas de madera de imitación, directamente cogidas a la fría modernidad del falso techo desmontable de placas de 60x60, donde conviven aparatos de techo de aire acondicionado, diferentes tipos de proyectores de alumbrado, altavoces, y rejillas de aire.

El personal es variable. Además de Faraona, otra descendiente del amo del tugurio, gobierna a este lado de la máquina de café, pero con otra fisonomía, otro acento, otra madre. Y el resto es variable: camareras y cocineras de diferentes lenguas, procedencias y culturas se suceden a ritmo de contratos precarios, si los hay. Una pequeña corte de voluntarios echa una mano a cambio de algún carajillo, una caña, o un puesto de privilegio en la barra.

La comida no es escasa ni mala. Menú a 8 € (7 para nosotros): dos platos, postre, bebida, pan y café.

Así es el lugar donde como todos los días.

30 comentarios:

  1. No se que me pasa, o si, pero es lo que yo digo, alguna alucinacion malintencionada, se ha colado, otra de tantas muchas, pero siempre llevan el mismo rostro...
    tal vez quiera terminar desde el subconsciente, o el consciente me bate a revelion, no se... tengo la liada otra vez en plena ebullicion... gracias por pasearte y decirme que me calme, aunque no te puedo asegurar que eso suceda...

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  2. Parece un sitio muy singular tu taberna... llena, diria yo, no te quejes, otros seguro que van y no disfrutan de la panoramica...

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. uuuuufffffff... menudo lugar me has pintado... me quedo con el consejo sobre la comida... el resto... joder... paso de ello, que tanta mezcla me parece extraña y me marea... jajajajajaja
    Besucos de cariño

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  5. A mí, que mi compleja mente me ha dotado de un gusto por lo extraño que asusta, lo que me falta tras leerte, es conocer la dirección exacta de tan "deliciosa" propuesta.
    Bien escrito, Juanjo, bien escrito...

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  6. Uhmmm con lo que me gusta a mí que me descubran sitios, música y cosas en general... me ha entrado la curiosidad!!
    Un beso Juanjo.
    Pd. tic tac tic tac, ya me queda nada para estar ahíiiiiiiiii!!!!

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  7. Pues ya sabéis, paisanos y resto del mundo. La dirección:
    C/ Peaña, 19
    Valencia

    a 10 minutos de la estación del Cabañal.

    El que me quiera acompañar algún día para comer está invitado, avisando con un comentario o correo electrónico (la dirección está en el perfil, para despistados)

    Por cierto, acabamos de subir de tomar un café (trabajamos en la misma finca) y la Faraona nos ha preguntado lo que nos parecía la comida, pues ya están pensando en cambiar al cocinero (que lleva una semana), y que no lo hace nada mal. Exótico, pero bueno. Tal vez lo que interese cambiar es la cabeza de la leona por la de Torrebruno.

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  8. Ya va... que cuando esté ya en España, de seguro te cobro la invitación y te acompaño a la taberna...
    Besucos guapo

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  9. Me apunto el lugar, la cuestion es experimentar nuevos lugares. Un saludo.

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  10. Anónimo12:57 a. m.

    Hay lugares que son fuente de satisfacción de los más curiosos, hervidero de mezclas imposibles y sabores ajenos a lo que, inconscientemente esperamos.
    Estos sitios, tienen personalidad (aunque parezca lo contrario).

    Un saludo, juanjo, y un placer.

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  11. ME olvidé firmar mi comentario... se nota que no estoy en mi mejor momento...

    Lo dicho juanjo, que un placer.

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  12. Pues como que apetece tras la descripción darse un paseo por tu tierra y disfrutar de ambas cosas: de tu compañía y de la pintoresca taberna... Consigues despertar la curiosidad...
    A ver cuanto dura el cocinero... pobre...
    Un beso, meu rei.

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  13. ¿Te digo un secreto a voces? Mis suegros tienen una casita en Alboraya y como puedes imaginar conozco su riquísima orchata y fartons. Lo que no conocía era esta taberna... en cuanto me acerque a tierras valencianas no me la pierdo!
    Besos

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  14. Gracias por vuestros comentarios. Os pido disculpas por no pasar por vuestros sitios como me gustaría; pero no estoy pasando por una buena racha personal...
    Espero que pase pronto.

    Besos y abrazos.

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  15. Carmen: No sé si sabes que mi suegra es de Alboraya. Tendría gracia que conociera a tus suegros.

    Si vienes por aquí, y puedes, avisa.

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  16. Suelo ir un par o tres de veces al año a la Alboraya, en serio, lo de tu suegra lo sabía porque lo leí en tu blog no sé cuando... te prometo que te aviso!

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  17. Curioso bar/ restaurante que nos describes ;)

    Espero que todo vaya bien, y, q esa mala racha haya pasado ya...

    Un beso dulce

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  18. Podría ser una condena judicial al uso de nuestras inquietudes, verdad paisano?. Me refiero a contar pecas en el cuerpo de una dama.
    No, no debería de existir nunca la expresión "el último baile".

    Pd.- y esa otra dirección desde la que me has escrito?.

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  19. Parece que la crisis primaveral este año ha caído alta en el calendario... ¿será por el cambio climático?.
    Un beso y un fuerte abrazo, meu rei. Animo.

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  20. Sólo dejarte un abrazo.

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  21. Cómo andamos paisano?.
    Un abrazo.

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  22. Gracias por vuestras palabras de ánimo. Estoy mejor. Muchas gracias.

    Continuando con la entrada os comento que Torrebruno finalmente ha liquidado al cocinero, y se ha puesto a él mismo en su lugar. Veremos cuanto dura esta situación.

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  23. 8€ el menú del día... ? pues no está nada mal, será comida casera?

    Animo Juanjo, no hay mala racha que 100 años dure, te lo digo con experiencia y de corazón, ANIMATE.

    Un beso.

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  24. Hola Juanjo:
    Me temo que las supuestas tabernas andaluzas a las que hace referencia son aquellas de las pelis de Martínez Soria o de Alfredo Landa, porque aqui no hay ni ha habido tan mal gusto nunca.
    Sobre todo no quiero pensar que haces alusión a la palabra "hortera", aun sin nombrarla.
    Bastante daño nos hizo ya el régimen franquista, con sus españoladas cinematográficas y el "San Benito" que aún nos cuelgan de un folklorismo trasnochado inexistente.

    No te hablo con acritud, pero me molesta que la cultura andaluza no se ensalce en su justa medida, ya que es muy rica y variada.

    Aqui no existen "tablaos" como en Madrid o en otras capitales, para turistas. El flamenco es un arte grande y sus sucedáneos son escoria.
    Un beso

    Pdta: Yo no sé bailar sevillanas.
    Ah!!! y no estoy enfadada.

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  25. Rosa, lamento que mi entrada haya herido tu sensibilidad andaluza. No era mi intención.

    No lo digo por alabarte ni por poner paños calientes en ningún sitio, que creo que no hace falta, pero me parece que eres la única que ha sabido captar la esencia del lugar que describo: un bar decorado al estilo "Martinez Soria", como tú lo llamas, de mal gusto no, pésimo; y regentado por unos personajes peculiares, pero que a mí me caen simpáticos, pese a todo.

    Besos para ti, también.

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  26. FELICIDADES, GUAPETÓN. Espero que todo vaya bien y que tú estés mejor. Se te echa de menos aunque, ya sabes, lo primero es lo primero.
    Un beso, meu rei.

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  27. He leido el comentario de ROSA que al parecer se ofendió.
    Yo también soy andaluza y al leer el texto lo único que he hecho es sumergirme en él.
    Vi a sus personajes y hasta olí algo a rancio en ese lugar.
    Pienso que se debe tener la libertad para escribir sin reparos y el que lee hacerlo sin juicios personales pues la escritura es libre y no conlleva necesariamente lo que realmente pensamos o somos sino los otros los personajes

    Me he liao?
    jajjaja
    un besote

    yo tambien digo adiós antes de tiempo, por si las moscas y hasta llevo repelente
    mu mal, mu mal

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  28. Ana:
    No creo que el contenido de esta entrada sea ofensivo para los andaluces. Si lo hubiera pensado así, no lo hubiera escrito, porque, aunque escribo con total libertad, no lo hago para ofender a nadie.
    Este no es un blog de opinión, ni de nada en particular. El principal objetivo del mismo es pasarlo bien con vosotros, aunque siempre existe el riesgo de que alguien no comparta, o incluso se moleste con lo que escribo.
    Yo prefiero que me lo digáis, y no os lo quedéis clavadito como un alfiler.
    El comentario de Rosa me parece respetuoso y correcto; aunque no entienda demasiado su malestar.
    Aquí está todo el mundo invitado a opinar libremente, eso sí sin emplear insultos.
    Y, por último, me alegra que te haya gustado el texto y no te hayas ofendido.

    Besos!

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  29. Por supuesto que no es ofensivo y por supuesto que entiendo a Rosa a mi me ha pasado alguna vez y por supuesto que me ha encantado y por supuesto que todo debe hacerse con respeto.
    Un beso
    y gracias por comunicarmelo

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