21 febrero 2011

En estos días



Cuando llegan estos días del mes, Sara cambia de comportamiento. A pesar de estar prevenido, no me acostumbro al trato áspero, a los continuos reproches y esa especie de odio, a duras penas reprimido, que le inspiro.

Esta mañana, por ejemplo, le ha molestado que la taza estaba demasiado caliente y ha vertido parte de la leche sobre el platillo al tocarla. Al tratar de disculparme, me ha lanzado una mirada de esas que duelen y después, ha girado la cara.

Yo me he sentido culpable, claro. No del error comprensible de haber añadido algunos segundos de más a la rueda del microondas. Culpable, tal vez, de haber fracasado en esa misión grabada a fuego en mi código genético, que consiste en fecundar un óvulo, puntualmente preparado al ritmo de unas hormonas frenéticas y tornadizas.

Sus ojos se dulcifican ahora por la turbidez de una lágrima que no tardará en salir. Ella alarga la mano buscando la mía, firmando una tregua que más parece un indulto, amagando una disculpa que no suena a sincera.

- Perdona, no sé qué me pasa estos días.

Yo la abrazo con fuerza mientras anoto mentalmente la fecha. Tercera semana de mes. Y cuatro más por delante para el próximo juicio.

-.-

43 comentarios:

  1. Bonita manera de aliviar la culpabilidad, pensar en lo que a uno le interesa. Escapar.

    Y no me siento culpable de plantarte un enorme beso.

    ResponderEliminar
  2. Mmm... qué situación más dura, no? Lo mejor es el abrazo.

    Besos.

    ResponderEliminar
  3. La mala leche no es justificable.
    Hay mucha Maripuri que se aprovecha de la excusa.

    ResponderEliminar
  4. Juanjo,

    Me ha encantado la visión del otro lado de esta circunstancia periódica tan real y desagradable. Con la edad empiezo a notar que mi carácter cambia justo en esa semana del mes. Cuando era más joven, o no me pasaba, o no lo notaba porque no tenía un cambio de humor tan extremo.

    Si puedo hacer de abogada defensora de Sara, te diré que ojalá ella pudiera hacer algo al respecto. Créeme si te digo que nuestra voluntad no tiene nada que ver en este asunto, que realmente somos esclavas sometidas a la tiranía de nuestro cuerpo. ¿Imaginas lo duro que es saber que impepinablemente, quieras o no, todos los meses durante una semana vas a sentir que el mundo es una mierda y que tu compañero no te entiende y además te hace la vida imposible? Y lo peor es saber que al menos las personas a los que hacemos daño pueden darse media vuelta, salir de la cocina y cerrar la puerta tras de sí, pero que nosotras en cambio no tenemos escapatoria, nos tenemos que quedar con nuestra taza de café caliente y nuestro mal humor sin motivo, aunque no nos soportemos ni a nosotras mismas.

    Precioso tu planteamiento y cómo has desviado el foco de la culpa hacia la raíz del problema. Sara tiene suerte. Un beso,

    ResponderEliminar
  5. Ojalá la culpabilidad se pueda desechar como la menstruación...

    Besicos

    ResponderEliminar
  6. Convivir amigo mío es complicado y no solo por "esos días" de tan mala prensa... Es otro cosa, o cosas, o códigos grabados a los que acudir cuando interesa.
    me gustan estas historias de pareja.
    Un beso

    ResponderEliminar
  7. Pobre hombre objeto, a ver si el mes que viene tiene más puntería... Aunque no sé yo qué será mejor porque cuando ella tenga lo que ansía... Qué será de él...

    Besos.

    ResponderEliminar
  8. Pues a mi me parece una excelente visión del otro lado, precisa, certera, y nada desenfocada.
    Y una manera delicada de maldecir la herencia genética, que tan a menudo ejerce una presión innecesaria.
    Entre asperezas y culpas, más que indulto hay que potenciar el armisticio.
    Que para algunos, cualquier excusa es buena para largarse al bar con los amigos jejeje.
    Una sonrisa

    ResponderEliminar
  9. Juanjo, leyendo los comentarios me ha entrado una duda: yo he interpretado que se quieren quedar embarazados y ese mes ha habido un nuevo fracaso, pero veo que otras interpretan que está premenstrual. ¿Cual es la buena? ¿Estoy condicionada por mi embarazo? ¿O son buenas las dos? (A que va a ser la segunda.....).

    Besos!

    ResponderEliminar
  10. Anónimo6:39 p. m.

    Hola, soy Sara. Aclaro que no me quiero quedar embarazada, considero que se ha hecho tarde, pero mi código genético no está de acuerdo con mi pensamiento y cada vez que estoy en estos días, osea premenstrual, y me sorprendo que, sin más y con cualquier excusa, aprovecho para hacerle sentir al que tengo al lado que ha cometido algún error, en ese instante pienso: ¡menos mal, no me he quedado preñada! porque, después de tantos años, conozco a mi cuerpo y siempre y a su modo me recuerda que, otra vez, el hombre q duerme a mi lado, ha fallado y por tanto lo rechaza. ¡Anda, vé a buscar otro qué éste no sirve! me dice por lo bajinis. Pero yo sé que sólo responde a su instinto genético, dejo q aflore alguna lágrima y entonces alzo la mano y levanto el indulto. Y así pasan los meses, y los años.

    ResponderEliminar
  11. Alma: No se me ocurre otra forma mejor de aliviar la culpabilidad: autiexculparse. ¿No es eso lo que hacemos siempre? Gracias por el beso.

    Su: Es posible que te condicione tu embarazo, pero releyendo el texto pienso que se puede interpretar de las dos formas. Sara está premenstrual, pero no quiere quedarse embarazada.

    Tesa: Yo tengo bastante mala leche, a veces; así que tiendo a comprender las salidas de tono de los demás. Me sería imposible soportarme a mí mismo, en caso contrario. Estoy de acuerdo contigo en que hay que intentar evitar esos malos ratos si se puede. Y si no se puede, hay que disculparse después.

    Alice: Tengo que decirte que el planteamiento no es mío. Es una interpretación femenina de lo que os pasa, que yo me he apropiado poniéndome como narrador. Usurpador de ideas que es uno.
    De veras que lamento que lo paséis tan mal y supongo que nosotros tampoco sabemos estar siempre a la altura.

    Belén: Como le decía a Alma, es sencillo deshacerse de la culpabilidad por el sencillo método de negarla. Otra cosa es que sea justo y honrado (con uno mismo incluso).

    Camy: Es complicado convivir, la verdad, casi todos los días, pero también está el polo opuesto de lo que estoy contando, a mitad mes, más o menos. Esos días sale casi todo bien. A menos que haya fútbol, claro. :)

    Sonia: En eso pensaba cuando estaba escribiendo, el mito de la mujer-mantis religiosa. Pero en el código genético me temo que está grabado conservar al macho durante un tiempo, jajaja.

    Iliamehoy: Es una versión vuestra de la que me he apropiado, pero me alegro de que te guste. Y coincido contigo del todo: hay que potenciar ese armisticio. Aunque sea en un bar. En España están llenos de mujeres. :)

    Anónimo-Sara: Menos mal que lo has aclarado :) Realmente es una guerra de la química contra la física, se puede ver así; aunque no sé bien por qué se declaró esta guerra.

    Muchas gracias a todos por vuestros comentarios y por el buen tono. Por un momento pensé que esta entrada iba a levantar ampollas. Me alegro de que no haya sido así.

    ResponderEliminar
  12. Lo has contado de manera tan convincente que me ha llegado muy dentro. Nunca he estado en esa situación pero supongo que tiene que ser bastante dificil, para los dos.

    Sara culpa inconscientemente a su pareja y no puede evitarlo. Está entre la espada y la pared. Su deseo de ser madre y el amor por él.

    Muy difícil.

    biquiños.

    ResponderEliminar
  13. Hay cosas que puedo llegar a comprender pero vamos, que las hay así, como en tu relato. Y también los hay que le vienen cada mes :D

    Abrazos

    ResponderEliminar
  14. A mí me ha gustado la metáfora de los pétalos de rosa en la fotografía. Sonrío.

    ResponderEliminar
  15. ...Pues se me acaba de levantar una ampolla gorda gorda, pero que no pasa nada... haya días. :)


    Besitos.

    ResponderEliminar
  16. ejem, ejem,ejem....
    :).).)

    ResponderEliminar
  17. Aldabra: La lucha de ella es entre su inconsciente y su razón. Ella no quiere ser madre, realmente, pero su cuerpo se prepara para ello cada mes y se frustra por ese fracaso.

    AdR: Nosotros somos bastante peores. Por un simple resfriado parece que estamos agonizando, a veces.

    Raúl: Tuve suerte al encontrarla, pero forma parte del relato. Eso y el título, claro.

    Campoazul: Deja que te abrace :)

    Camy: Glups

    Gracias por vuestros comentarios.

    ResponderEliminar
  18. ajajajajaj me gustó mucho!! Me declaro culpable

    Besos

    ResponderEliminar
  19. (Juanjo, no he venido por aquí... intentaré explicarme: en el último comentario que te escribí -tal vez-, no estuve muy acertada y por no incomodarte... algo así es la decisión que tomé: no molestarte...).

    Gracias por tu visita. Seguramente tenga que continuar madurando...

    En cuanto a tu relato: es una realidad, muchas mujeres en edad fértil nos sentimos afectadas por las hormonas en cuanto al carácter... esta semana mis niveles de estrógenos han descendido por tanto, ya te imaginas mis pobres compañeros/as y familia como lo han padecido jjajajja.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  20. En las relaciones de pareja hay siempre motivos de sobra para andar a la greña. De hecho muchas se viven como una insatisfacción permanente, por esto, por lo otro y por lo de más allá...
    Hay que aceptar que las lunas de miel son otro más de los inventos yanquis.

    Muy buen relato, y también excelente debate el que ha propiciado.

    :-)

    ResponderEliminar
  21. Si me aceptas un consejo, procura pasar lo más inadvertido posible esos días, di "sí" o "como quieras" a casi todo, no te saltes ningún disco ni hagas ninguna pirula, y vete a acostar temprano. Es mi consejo.

    ResponderEliminar
  22. Pau: ¿Me concedes entonces un mes más?

    Esilleviana: Puedes venir cuando quieras y te aseguro que nunca me has incomodado. :)

    Food&Drugs: La insatisfacción es el motor de la vida. Nadie se mueve si está feliz.

    Miguel Baquero: Estos consejos son de "altos vuelos"

    Gracias a todos por vuestros comentarios.

    ResponderEliminar
  23. Gracias por tu visita y amable comentario, son muy acertados.

    un saludo.

    ResponderEliminar
  24. Hola, Juanjo:

    Me ha encantado la manera que has tenido de narrarlo, y has creado un interesante debate.

    Ya sabes... las hormonas se revolucionan unos días al mes, es inevitable en las mujeres. A mí me suele ocurrir que una semana antes estoy algo irritable y la moral pos los suelos.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  25. Pues eres muy comprensivo,
    no todos los hombres
    saben ponerse en el lugar
    femenino en esos días
    que nos sentimos
    tan raras con nosotras mismas.

    ResponderEliminar
  26. Realmente ese será el motivo?
    Si Sara lo dice, y tu lo afirmas, así será ;)
    Muy lindo lugar, mejor dicho...me encantó!
    Saludos para ti y para esa mujer que evidentemente después de un error, alivia la pena con la misma dulzura de siempre.

    ResponderEliminar
  27. Somos así, no lo podemos evitar. son solo un par de dias al mes, pasa rápido, un saludo un poco de paciencia

    ResponderEliminar
  28. Esilleviana: Gracias a ti. Si tú lo dices...

    María: Me alegro que te guste esta visión tan particular. Las hormonas os zarandean demasiado a las mujeres. Si nos pasara a nosotros sería mucho peor.

    MTeresa: ¿Comprensivo? A mí siempre me pilla descolocado, pero me hago cargo.

    Respirando... : Gracias por tu visita. Me alegro de que te guste mi sitio.

    Marian: Gracias a ti también por tu visita. Tendré paciencia. :)

    Muchas gracias por vuestros comentarios.

    ResponderEliminar
  29. No quiero ponerme en contra del equipo de las chicas pero yo debo ser la excepción que cumple la norma, será porq siempre quise ser un chico...pero ese tipo de cosas quedan entre yo y yo, sea lunes o año viejo, nunca me sirvió de justificación y me pone del higado los comentarios "seguro que está de ...", no estoy de nada¡¡¡¡
    Lo siento, se me calienta la boca....
    Espero que todo esto sea solo un supuesto práctico , sino me vas a odiar....


    Besote cielo :)

    ResponderEliminar
  30. Pués imagina como es cuando estás empezando con la menopausia y hay meses que aparece hasta 2 veces. No podemos escudarnos en eso para ser unas tiranas con quienes nos quieren.

    ResponderEliminar
  31. Tonet: Yo creo que la mayoría de vosotras se hace ese mismo propósito. Va a quedar entre yo y yo, pero luego debe ser complicado aguantar. Si en tu caso no es así, mejor para ti. Besos.

    Eva-escort: De momento, no he tenido oportunidad de convivir con la menopausia (que yo recuerde); pero me iré preparando. Gracias por tu visita.

    ResponderEliminar
  32. Feliz fin de semana, Juanjo.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  33. Entre unas cosas y otras, siempre hay juicios de por medio. Hay quién hace su vida entre ellos, o entre vicios, y mil cosas más.

    En estos días yo me enjuicio bastante...

    ResponderEliminar
  34. Ésto también lo digo yo: el placer ha sido mío...

    ResponderEliminar
  35. Paciencia JUANJO...¡¡¡muuuuuucha paciencia!!

    Las mujeres somos los seres más complejos que existen, algunas incluso ya...rizamos el rizo y frente a tamaña dificultad, en justa medida no se puede más que agradecer el mero intento de comprender lo que incluso para nosotras es más que incomprensible.

    Texto genial, foto preciosa.

    ¡¡hale ánimo que ya pasó!!:-)



    Muchos besos JUANJO y feliz finde con o sin disfraz

    ResponderEliminar
  36. GRACIAS, Y SI, CREO QUE BIANQUITA NO TIENE REMEDIO JAJAJAJA ESPERO QUE ALGUNA VEZ SE TRANQUILICE
    ACTUALIZA PRONTO, SIEMPRE ES UN PLACER LEERTE
    :)

    ResponderEliminar
  37. Buenos días,
    vengo a saludarte,
    y releerte,
    que es un placer
    un abrazo

    ResponderEliminar
  38. Yo soy afortunada con esos días. Jamás he tenido dolores, no me entero ni de cuando me va a llegar. No creo que esté especialmente susceptible los días previos. En fin, que la regla y yo nos llevamos bien.

    Nunca tuve un calendario donde apuntar de rojo unos pocos días.

    Besos y besos,

    PD: Ni me había dado cuenta de que no te había comentado. ¿Andeandaré?
    :)

    ResponderEliminar
  39. En estos días, no hay mejor humor que el desprecio.

    ResponderEliminar
  40. Vaya... sí que debe de ser una tortura tener esas variaciones hormonales de ánimo :) Yo, por mi parte, las viví al lado de un hombre. No tenía la regla, pero... había que tener paciencia...

    ¡Un besito!
    Miri

    ResponderEliminar
  41. Precioso texto e imagen,
    Hay quien siempre se aprovecha en esta situación

    ResponderEliminar
  42. jajja...
    ¿de veras quieres saber qué tipo de conocimientos merecieron tal recompensa?

    jajja.

    Gracias por tus amables visitas.

    un abrazo.

    ResponderEliminar
  43. Hay realidades que son bastante claras.

    ResponderEliminar