21 septiembre 2007

Ella


Una mujer iba a ser el último cebo que mantendría la ilusión en la recta final de sus pesquisas, abatido como estaba tras sus múltiples fiascos. Una muchacha de piel morena y rostro felino, largas piernas, cintura estrecha, y tetas firmes aunque algo pequeñas. Una mujer de esas que pueden hervir tu sangre con una mirada, y congelarla con la siguiente.

La vio por primera vez cuando volvía al hotel una noche que había salido a despejar sus nubarrones con whisky, y regresaba con otro tipo de brumas. Ella parecía ir con prisa, y casi chocan de frente; por lo que ambos detuvieron sus pasos el tiempo justo para susurrar unas disculpas. Al reanudar la marcha, Sergio no pudo evitar seguir sus pasos hasta la siguiente esquina. Nada más desaparecer, se quedó con la impresión de haberse cruzado con un personaje sacado de un cuento de Washington Irving, pero con indumentaria al uso actual: tejanos ceñidos, top ajustado, piercing en el ombligo y pequeño tatuaje en su hombro izquierdo. Una enigmática mujer con una apasionante historia sobre sus cobrizos hombros.

La siguió viendo las noches siguientes. Eran siempre apariciones fugaces, pero inesperadas: un encuentro de miradas que duraba algo más de lo razonable, el roce de su falda en su pierna mientras abandonaba el bar, o su precipitada entrada mientras él se iba.

Cada vez su presencia se iba haciendo más frecuente: coincidían más tiempo y en más sitios, pero sin cruzar palabra. A la semana ya la añoraba cuando no estaba cerca, imaginaba su silueta donde deseaba verla, sentada de lado, ligeramente inclinada hacia adelante, ladeando la cabeza hacia él con aire de misterio.

Finalmente reunió el valor necesario para hablarle, con miedo a romper la magia de su silencio, pero la calidez de su voz fue todavía más seductora.A pesar de que intuía el peligro al que se enfrentaba, quería caer en él. Era un cebo que apetecía morder, a pesar de que veía el anzuelo y el sedal; pero ella cuidaba de alejarlo un poco cada vez que se disponía a engullirlo, dominadora del juego de la seducción. Lo acercaba con el suave balanceo de sus caderas al andar, con el perfume de su pelo, con un susurro cerca de su oreja, con un simple pestañeo; y después, simplemente, desaparecía, se desvanecía como un espectro en la noche, dejándole siempre con el anhelo del roce de su piel.

La penúltima noche le dijo muy cerca del oído:

-Sé para qué has venido aquí. Si quieres saber la verdad, te espero mañana por la noche en el cementerio, junto a la tumba de ya sabes quien. No irás a tener miedo.


Y se escabulló de nuevo, sin darle tiempo siquiera a retenerla para pedirle una explicación; aunque bien mirado, ni falta que hacía, pues deseaba conocer la verdad, sabía de sobra que nombre llevaba grabado el mármol de su punto de encuentro, y seguro que tendría miedo pero no por eso iba a dejar de acudir. Iría cargado de cadenas, atormentado por los más nefastos temores si hubiera una mínima posibilidad de rozar esos labios que se habían despedido de él con esa última palabra: miedo.

17 comentarios:

  1. Uf... Tus historias cada vez se vuelven más tétricas.
    "Flores sobre una tumba" y ahora "Ella", de ésta me temo lo peor.
    Claro que llega el otoño y tenemos el mes de los difuntos a la vista. A este paso en la próxima entrada deberías hablar de Don Juan Tenorio, muy propio de la época también.
    :)
    Un beso

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  2. mmm, ¿sabes? Esto me ha parecido una de esas películas americanas de los cincuenta donde un detective está en un café-bar tomando whisky mientras una chica canta con voz sensual y, ambos saben que acabarán enredados en una intriga complicada y apasionada...

    Saludos crecientes.

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  3. Sergio pronto iba a descubrir que hay algo mas fuerte que el miedo, incluso frente a ese miedo tan denso como la niebla que puede palparse y te eriza literalmente la piel. Nada ni nadie pueden contra una pulsión sensual y sexual, nada ni nadie.

    Un beso

    P.D. esperando impaciente continuación, esta tu Alma

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  4. Por fin puedo entrar en tu blog!!!!!!!!!!!!! Oye, que está muy cambiado... Pero me gusta (sobre todo la foto de la cabecera).

    Tus escritos siguen siendo estupendos.


    Un beso dulce

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  5. Hola de nuevo, después de tanto tiempo... Este cambio de estado y estos meses me han tenido un poco perdida y no he podido preocuparme más que de no dejar morir mi blog...

    El moisés la verdad es que me ha conquistado, quizá sea por darle un poco de romanticismo y pensar en el hecho de que yo usé uno y mi hija usará otro parecido.

    Poco me queda ya. El 12 de octubre, se supone, aunque habiendo comprobado como la luna afecta a las parturientas asturianas, me echo a temblar pensando que este miércoles toca luna llena. A ver si el martes me sacan de dudas en la consulta y consigo afinar un poco más.

    Echaba de menos tus relatos, y me gusta ese toque "tétrico" que están tomando.

    BESAZOS desde Asturias.

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  6. Hola de nuevo, después de tanto tiempo... Este cambio de estado y estos meses me han tenido un poco perdida y no he podido preocuparme más que de no dejar morir mi blog...

    El moisés la verdad es que me ha conquistado, quizá sea por darle un poco de romanticismo y pensar en el hecho de que yo usé uno y mi hija usará otro parecido.

    Poco me queda ya. El 12 de octubre, se supone, aunque habiendo comprobado como la luna afecta a las parturientas asturianas, me echo a temblar pensando que este miércoles toca luna llena. A ver si el martes me sacan de dudas en la consulta y consigo afinar un poco más.

    Echaba de menos tus relatos, y me gusta ese toque "tétrico" que están tomando.

    BESAZOS desde Asturias.

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  7. Es bueno vivir con miedo, es una emoción caracterizada por un intenso sentimiento habitualmente desagradable, provocado por la percepción de un peligro, real o supuesto, de presente o de fututo... nos ayuda a seguir luchando por conseguir lo que queremos. Cabe decir por eso que a mi las tumbas más que miedo me dan un yuyu tremendo!
    Besos

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  8. espero llegar pronto al desenlace de esta historia que me tiene prendada...
    Un beso guapo...

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  9. Rosa: Ella es continuación de Flores sobre una tumba. Es el mismo relato, y sigue...
    Es tétrico, sí, aunque esto no es una novedad en este espacio. Tengo cierta querencia a este tipo de relatos.
    No creo que tenga nada que ver con el otoño, pues empecé a escribir el texto en pleno agosto. Aunque el año pasado, por estas fechas escribía sobre temas similares... que también se habían fraguado en las lecturas de agosto.

    Alma: Tal vez sea esa la perdición de Sergio.

    Lumons: Me encantan las películas americanas de los años 50. Es de lo mejor que se ha hecho en cine.

    Aby: Que todo vaya muy bien.

    Carmen: Creo que sí, que tienes razón. Es bueno vivir con miedo, saber convivir con él y aprender a vencerlo. Nos hace estar siempre alerta.

    Butherfly: Todavía falta un poco, pero yo también espero que tú lo veas.

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  10. Dulce:
    Me alegro de que te haya gustado el nuevo aspecto del blog. Te lo debo en parte, por una conversación que tuvimos antes del verano.
    Ese es el toque femenino que agudamente veía Carmen en un comentario suyo de la entrada anterior.

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  11. Debiste disfrutar y muy mucho escribiendo esto, se palpa.
    Aún queda por saber el final
    pero algo te digo:
    La muerte es tan seductora
    como esa mujer que describes
    y el miedo...Ay el miedo.

    Un beso

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  12. Yo diría que ella es primahermana de Campbell...

    Y tú para no variar...espero no estar perdida mucho tiempo, que voy entonces a perder el hilo.

    Besis

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  13. En fin, solo vamos por dos relatos y esta historia se intuye larga (espero) aunque ya tiene los ingredientes del mejor Juanjo: misterio, pseudo-policias y un toque de novela negra... jajajaja ¡Ah...! bueno, espera que todavía falta algo... ¿cuando prepararán un buen plato de esos capaces de despertarte el apetito mientras lees..? aguardo impaciente... mmmmmm

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  14. Uhmmm rosas rojas en la primera entrega, hombros cobrizos y tetas firmes en la segunda. Já. Esto promete !!
    Queremos el desenlace !!

    Beso

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  15. Se me ha olvidado decir que coincido con lumons en que parece una peli de cine negro con el detective de gabardina y la rubia :)
    Y a mi más que tétrico me parece que tiene un toque gótico que me encanta.

    Ahora sí (creo)

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  16. Me encanta la foto de la cabecera de un blog.
    Soy una apasionado de los faros.

    Pásate cuando puedas por mi espacio. Te propongo algo en un comentario que he puesto en mi última entrada. A ti y a quien quiera, claro.
    Un beso, JuanJo

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  17. (No es cuestión de que me sepan con vida, de ahí el ocultismo que tan adecuado resultó en la figura del "bandolero").

    Mi abuelo, el padre de mi padre, natural de un pueblo de Córdoba, me contaba historias de bandoleros pretendiendo infructuosamente que me entrara sueño. Él fue maqui, resultó detenido y preso y posteriormente indultado... Cosas de casa, lo llamo yo.

    Abrazos.

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