05 octubre 2007

Apariciones


Entonces, las flores no eran para Pernales. Entonces, puede que nadie realmente se había presentado a rendir homenaje al bandolero. Entonces, había esperanza. El caso seguía abierto. Nadie, salvo él y la misteriosa mujer había acudido todavía a dejar su periódico presente. Pero, ¿y ella? ¿dónde estaba? ¿se había cansado de esperar? ¿por qué no era capaz de recordarlo?

Trató de forzar la mente una vez más, pero algo le decía que no debía averiguar la verdad; una especie de extraño resorte le devolvía al punto inicial, la caída del muro, cada vez que intentaba enfocar los turbios fotogramas que se sucedían de forma confusa. Llegó a vislumbrarla inclinada sobre él, a punto de besarle o algo parecido, y sintió un escalofrío: una corriente fría le recorrió la espalda desde la nuca hasta la cintura. Lejos de experimentar una sensación placentera, la última visión de la muchacha lo había dejado helado, paralizado de terror.

Quiso desterrar esos pensamientos pero ya no pudo. La cara de la mujer aparecía deformada en un gesto sádico mientras se inclinaba sobre él, como si se tratara de una fiera salvaje tratando de devorarlo allí mismo. El pánico se estaba apoderando de él. Ahora creía oír ruidos de pisadas, de hojas secas crujiendo, aplastadas por el peso de personas o alimañas; las sombras cambiaban a su alrededor formando diferentes formas que iban perfilándose como siluetas humanas. Sergio estaba paralizado; temía que el movimiento de cualquier músculo lo delatara, pero necesitaba saber lo que estaba sucediendo a sus espaldas, y comenzó a girar su cabeza muy despacio. Cuando su cuello alcanzó el máximo giro posible sin tornear la espalda sus ojos consiguieron captar la inconfundible presencia de una persona que se acercaba lentamente.

Aterrado, viró bruscamente la cabeza hasta volver a mirar de frente, y se quedó temblando sin atreverse a mirar, hasta reunir el valor para volver a hacerlo. Para entonces, el hombre se encontraba a escasos pasos de él.

8 comentarios:

  1. jo... que si en verdad no das tregua y me tienes más en ascuas aún, ansiosa por llegar al final de la trama... vaya si logras traerme a rastras como el sediento al agua, con tal de llegar pronto al desenlace... ostias, que no doy ya pie sin pensar en cómo terminará...
    Un besuco con cariño

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  2. Joder...me das miedo.
    Estoy acojoná, en serio

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  3. mmm, ¿El hombre estaba cerca? Pues yo siempre creí que se hablaba de una mujer... Tanto misterio y yo creyendo que todo va del revés... ay! no aprenderé nunca (pareciera que no he leido nunca y no paro de hacerlo, que es distinto).
    Voy a releer el texto a ver que saco en conclusión.

    Saludos crecientes.

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  4. ¿Que le ocurrirá a Sergio? ¿Que seran esas visiones? Producto de su imaginación, estremecedoras realidades, producto de algún alucinógeno que se ha introducido en su sangre junto a las espinas de las rosas, o no eran espinas y eran garras de algún monstruo....

    Un beso

    P.D. No nos hagas sufrir mas, tendrás que desvelar pronto el secreto de tu historia o nos vas a dejar como al propio protagonistas, creyendo que todo es una aparición...

    Otro beso

    Otra P.D. como siempre estupendo texto

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  5. Dejarás que conozcamos el fin de la trama en algún instante... mira que ya no doy más de la curiosidad por llegar a leerlo...
    Un beso guapo, y la noticia de mi regreso a mi blog

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  6. Butherfly: Me alegro de que hayas vuelto, y esté todo en vías de solución.
    Sabrás que todos los finales llegan, y el de esta historia también; pero falta bastante. Paciencia.

    Nikté: Te aseguro que el que está a punto de llegar a la altura de Sergio no soy yo. Eso lo puedo anticipar. No tengas miedo. Sólo voy a los cementerios cuando no hay más remedio, para alivio de los que van a dejar flores en las tumbas por las noches, jajaja

    Lumons: El problema está en contar esto por entregas. A uno se le queda la sensación -y lo digo por mí- de que se ha dejado muchas cosas por contar en el tintero.

    Alma: Interesantes variantes las que propones. Me encanta que te guste lo que escribo.
    ¿Has leído El cuento número 13? En ese libro, la protagonista dice en un momento: ¡No te preocupes de los personajes secundarios! Pues eso.

    Todos: No sé si lo parece, pero esto que estoy escribiendo tiene la pretensión de ser un relato fantástico. Como en todos ellos, pasan cosas absurdas e incongruentes.

    Besos y abrazos.

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  7. ostras, me he asustao, en serio!
    El hombre? Qué hombre?

    Y la mujer? Qué ha sido de ella?

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  8. vaya! qué vuelta de tuerca que le estas dando a toda la trama!!
    jajajaa me encanta!
    en serio estoy disfrutando un monton

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