
Tenía ese apodo porque las mataba callando. Cuando más confiada estabas, pensando que ya nadie te iba a descubrir, venía él y te clavaba su aguijón, en forma de punta de navaja.
Ella nunca había sisado hasta entonces, pero su niño no tenía qué comer y no pudo evitar la tentación.
Ahora su piel de porcelana temía la violación del frío acero, la marca perpétua. Pero el chulo no hizo eso. Para sorpresa de todos la puso de espaldas y le arrancó la falda.
Al alacrán le gustaban rubias.
Caramba, Juanjo, me he quedado FRÍAAA, cuando he visto la foto de tu post!!
ResponderEliminarNo doy reaccionáoooo, jajjajajajaja, si se me ocurre algo más, vuelvo.
besitos
Y a mi que la frase del principio me suena....Me sonrío, rio contigo y digo que tu relato es bueno, muy bueno, si señor.
ResponderEliminarUn enorme beso de no-alacrán
Menos mal...
ResponderEliminarCon el asco que me dan los alacranes....
besicos
...si es que hasta los alacranes tienen sus gustos...
ResponderEliminarUn beso...
Sino descubriera en el texto un sentido trágico,se le podría encontrar sentido como letra de una bachata o un merengue: "el alacrán".
ResponderEliminarJoder, Juanjo. Y la foto ni te cuento.
ResponderEliminarAsí que andamos encadenando historias...
ResponderEliminarBesos.
Tienes una imaginacion desbordante menudo relato
ResponderEliminarFrabisa:
ResponderEliminarEs sólo un relato, y no todos van a ser blanditos...
Alma:
Sabes que si no fuera por ti, este escrito no hubiera visto la luz, jajaja.
Belén:
A mí, más que asco, miedo.
Lia:
Sí, aunque en este caso no sé si fue demasiado bueno que le gustara la chica.
Two:
Pues sí. Quítadle lo trágico, añadidle algo picantón, y os sale una letra fantástica.
Eva:
Tenía dos opciones: o poner un alacrán a secas, o esta foto, y al relato le va que ni pintada.
Elena:
Síiiiiiii. Aunque con escaso éxito hasta la fecha.
Odel:
Gracias, pero no es para tanto.
Besos y abrazos.
Tremendo texto. Me ha gustado. La foto es escalofriante. Un saludo
ResponderEliminar¡No sabe na... el alacrán!
ResponderEliminarMe quedo de piedra.
ResponderEliminarSolo me hago una pregunta ¿ella aceptará eso, se lo quitará de encima, no dará su consentimiento (espero que esto no)?
Amigo Juanjo me has dado que pensar...
Me gusta el relato por que nos hace dudar. En definitiva darnos cuenta que todos tenemos algo de alacran....
ResponderEliminarDirecto e impactante. Como nos tienes (mal) acostumbrados últimamente. No sé donde he leído hace poco que el cuento, o la narración breve, es quizá la forma mas perfecta de la literatura, porque en ellas la narración de un hecho no se pierde en vaguedades, descripciones o filosofías. Se cuenta, se siente y ya está. Directo e impactante.
ResponderEliminarMmmmm... de todas formas, no acabo de entender la primera frase. Y seguro que no está puesta ahí por azar: ¡Me da una rabia esta sensación de no enterarme de algo...!! Jajajaja.
ResponderEliminarVictor:
ResponderEliminarMe alegro de que te guste.
Tesa:
Demasiado, sabe demasiado.
Lumons:
El final lo dejo a vuestra imaginación, pero este texto no lo escribí para hacer pensar a nadie, vaya.
Sommer:
Es posible, sí, que todos tengamos algo de alacrán. Al menos lo de clavarnos a nosotros mismos el aguijón cuando estamos rodeados de fuego.
En mi caso, no tengo ninguna preferencia por el color del pelo.
Carlos:
No sé. A mí las descripciones, filosofías y demás me gustan. Hay historias que deben contarse con pelos y señales, y otras mejor no.
Jajaja, la frase, efectivamente, no está puesta al azar. Lo que quizá no cuadre es el texto.
Verás, como saben varios de los comentaristas, este texto lo escribí para un concurso semanal de microrrelatos de la SER, que se llama Relatos en cadena, o algo así. El relato de cada semana tiene que empezar por la frase con la que acabó el ganador del último.
Dejo el enlace:
http://www.escueladeescritores.com/concurso-cadena-ser
Besos y abrazos.
Sorprendente relato!
ResponderEliminarMe imaginaba que tendría alguna cosa que ver con aquello de los relatos cadena cuando he leído tu último comentario... :)
Pobre rubita! Pero mira que eres maaaaalo....! ;-)
Un abrazo.
Perdona que no te comente omo es debido y como tu mereces.
ResponderEliminarSolo que sepas que pase por aqui hace dias y te lei.
En fin
Un beso muy grande y sigue así.
pues no sé, supongo que ha tenido "suerte" de ser rubia... aunque ya me gustaria que por este medio se pudieran poner unas comillas gigantes.
ResponderEliminarun microrrelato brutal. me ha encantado :)
un besillo!
Jodé, qué impresión me ha causado mirar la foto! BBbbrbrrbrrbrrrrr!
ResponderEliminarHe de pensar que todos los chulos tienen su corazoncito?
Ay dios, chulito y perdonavidas.
Si hay que sisar para comer, se sisa, y ojala no hubieran chulitos. Prefiero los alacranes de verdad.
:D
Besitos!
Äfrica
P.D. He puesto la leonera restringida por un tiempo, motivos personales, y no sé si tienes por ahí en la manga algún espacio msn. Es porque me gustaría que me agragaras como "amigo" para que pudieras entrar en mi espacio...
No me gusta perder amigos, ni alacranes, ni ná....ya sabes...
Más besitos!
Odiseas:
ResponderEliminar¿Malo yo? Pero si soy un pedazo de pan...
Nikté:
Otro besazo para ti.
Tormenta:
No sé lo que preferiríais vosotras, pero yo me tintaba el pelo de negro...
Äfrica:
No me gustaría dejar la impresión de que los chulos tienen compasión. Este por lo menos, no.
En cuanto al espacio en la manga, pues sí, tengo uno, pero como no puedo acceder a tu sitio te dejo el enlace aquí. Se llama http://diarivirtual.spaces.live.com pero no apareceré como Juanjo sino como Ramón. Sí, me lo hago mirar.
Besos a todas.
Pasaba por aquí a saludarte en mi viaje bloguero de hoy, hacía dias que no viajaba, pero hoy me apetece.
ResponderEliminarUn abrazo
y a tí qué bicho te ha picado que has quitado mi comentario???
ResponderEliminarsi te he molestado... me dices y ya...
Un besazo guapo
lo malo de los aguijones es que a veces se ocultan bajo una discreta piel, ya ves, el cuento del lobo con piel de corderito.
ResponderEliminarCreo que yo me hubiera llevado un recuerdo de acero, las cosas de no recurrir a los tintes^^
Muchos besos!!