28 abril 2008

La última copa

Es una foto de Chema Madoz

Nunca acepto una última copa, pero ese día hice una excepción.

Los siempres y los nuncas están para no cumplirlos, y ella sabía cómo cambiar un no por un sí.

- Una copa más. Bebe conmigo.- susurraba.

El rojo de sus labios se confundía con el cereza del vino.

- Venga. Sólo una copita más. Lo estás deseando.- miraba con deseo.

Sus pupilas se convertían en fascinantes caleidoscopios.


- La última y nos vamos. Lo prometo.- decía equívoca.

Su blanco cuello se descubría de los dorados rizos.
Anulada mi voluntad por sus encantos incumplí mi promesa: bebí de la copa.

Sus labios se confundieron con su pelo, con su cuello, con el vino.

Todo se mezcló en un torbellino gris difuso, mareante, turbio.

Mi torpe lengua apenas consiguió balbucear su nombre:

- Lucrecia...

En efecto, fue mi última copa.

23 comentarios:

  1. Incorregibles estos Borgia!!.

    Nut.

    ResponderEliminar
  2. En muchas ocasiones se debería evitar esa última copa... Saludos!!

    ResponderEliminar
  3. Uy lo que daría por tomar esa última copa con él...

    Besicos

    ResponderEliminar
  4. Está claro que después de esa copa había mejores cosas que hacer como para volver a beber... :)

    Besos

    ResponderEliminar
  5. ¿Para qué te fías de Lucrecia con ese currículum que se gasta la familia?

    ResponderEliminar
  6. Y a mi que las copas me sientan fatal...ays.
    Besitos

    ResponderEliminar
  7. Plas, plas, plas ... señor, se ha lucido. Genial!!!

    Veo que además, hemos dejado el alcohol ;)

    ResponderEliminar
  8. Anónimo10:26 p. m.

    Muy bueno. Como siempre.
    Besos.
    Anónimo1

    ResponderEliminar
  9. un final muy impactante, algo que no es facil de conseguir.

    bicos,
    Aldabra

    ResponderEliminar
  10. Ainsssss.... ¡Si es que hay amores que matan! Me lo decía mi abuelito, me lo decía mi papa: "hijo nunca te fies de las mujeres que te ofrezcan cosas por la cara... en especial, claro, si se llaman Lucrecia..."

    ResponderEliminar
  11. Ahhh, la Lucreeee!
    Sí, sí, esa que justo hasta el día anterior todos llamaban Santa Lucre, virgen y mártir! Por lo buenaza que era....ayyy....
    Pero mira, crecemos, perdemos la inocencia, ganamos en picardía y maldad, y luego zás, nos da la paranoia de meter veneno en copas de vino.

    Si ejjj que...qué malo es hacerse mayorrrr!

    Ha sido genial!


    Sotto Voce

    ResponderEliminar
  12. siempre consigues atraparme en tus relatos... vaya don que tienes mi amigo!!!

    Besines

    ResponderEliminar
  13. La magia de mezclar la última copa con el primer beso. Me gusta como lo cuentas.

    ResponderEliminar
  14. SAbes latin?
    O en su defecto, italiano?
    Ego sum....
    sotto voce...
    ego sum.

    Sólo espero que el deja vu no haya sido demasiado desagradable!

    Un beso!


    Äfrica

    ResponderEliminar
  15. Pasaba visitando blogs y este realmente me gustó mucho. Mis felicitaciones, y promesas de futuras visitas más :-)

    ResponderEliminar
  16. Ha sido solo la ultima copa con Lucrecia... por una excepción tuya... pero no será la última vez con Lucrecia...

    Besos.

    ResponderEliminar
  17. Ego sum = Yo soy

    Sotto voce = en voz baja, en secreto

    :)
    :)
    :)

    ResponderEliminar
  18. Eso te pasa por fiarte de una mujer. Me ha encantado. Un besote.

    ResponderEliminar
  19. uff, Juanjo.
    Parece que la última copa es peligrosa (y la foto muy sugerente...).
    Creo que a partir de hoy siempre
    me quedaré en la penúltima por lo que pueda pasar.

    Saludos!!

    ResponderEliminar
  20. Es la primera vez que te leo y saboreo de aromas y colores.
    Algo ha ido cambiando en ti y es me gusta.

    Por cierto de deje respuestas a tus preguntas.


    Ains,el color cereza del vino, si es que lo veo, lo huelo

    ResponderEliminar
  21. Que no era a eso bobito, era la pregunta de por que se escribe
    Jajajaja

    A ti te ha sentao mu mal el vino o fue la Lucrecia?

    Muacks

    ResponderEliminar
  22. Buenísimo :) Hasta puedo leer cosas que no has escrito.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  23. Gracias a todos por vuestros comentarios. Esta vez, y tras un fallido intento, no puedo responderos personalmente a cada uno como tengo costumbre.

    Lo siento.

    ResponderEliminar